sin estrategia de marca no hay estrategia de empresa

Sin estrategia de marca no hay estrategia de empresa

by Rara Indie 2019/01/14 0Branding

En tiempos donde lo “híper” se impone a cada instante (estamos cada vez más híper conectados, híper informados, híper estimulados, y por ende también, híper saturados de mensajes y contenidos), es que a las empresas se nos impone más que nunca, disponer de una estrategia de marca que dé sentido, coherencia y consistencia a las acciones de mercadeo.

Una estrategia de marca que guíe a la de negocio, mediante la construcción y el desarrollo permanentes del activo estratégico más relevante: “el valor capital de marca”, centro mismo de las relaciones con los clientes y demás agentes de mercado.

Un capital que no se construye de un día para el otro y que requiere voluntad, compromiso, presupuesto y la participación de profesionales con expertise en el tema (no de los ocurrentes y voluntariosos de siempre, que no hacen más que generar pérdidas de tiempo y dinero a las empresas). 

La única manera de poder atender debidamente los objetivos de marketing, como aumentar ventas, mejorar participación de mercado, rentabilizar los negocios y por supuesto, obtener el máximo retorno financiero para sus dueños e inversores es, con estrategia de marca.

Accionar estratégicamente debería de ser la máxima de cualquier empresa o unidad de negocio que busque la calidad de gestión. Es competir para ganar, no solo por participar (eso es de amateurs), para lo cual son imprescindibles líderes con formación, experiencia y por sobre todas las cosas, valores éticos. Líderes que sepan trabajar en equipo, que logren motivar a sus empleados y colaboradores para el logro de resultados reales.

Todos escuchamos infinidad de casos de éxito empresarial, en los cuales lo primero que se nos viene a la mente son los nombres de sus marcas. ¿A qué se debe esto? A que son precisamente esas marcas, las que han generado los tan imprescindibles vínculos emocionales con los consumidores.

Es en “las marcas” que se pueden sintetizar conceptos, ideas, emociones, experiencias y todo tipo de información relevante para la toma de decisiones de los consumidores, quienes deberían estar siempre en el centro de toda estrategia de negocios.

Somos los consumidores quienes recordamos y tenemos presentes a las marcas, no sólo por los beneficios funcionales de sus productos y servicios, sino fundamentalmente por aquellos de autoexpresión. Tal es la fortaleza de ese intangible, que son precisamente las marcas, las que perduran en el tiempo, incluso más allá de la vida de sus creadores, de los productos que las vieron nacer y de las empresas que las lanzaron al mercado.

Construir marca para las empresas debería de ser la prioridad máxima de toda gestión, todo lo demás viene después, ya que sin un proceso de Branding que dé orientación a la estrategia del negocio, se estará como barco a la deriva, a merced de los cada vez más cambiantes mercados.

Al hablar de estrategia de marca, no lo hacemos refiriéndonos únicamente a las decisiones y ejecuciones que se toman en cuanto a los nombres y sus correspondientes sistemas de comunicación de identidad visual (logotipo), lo hacemos en un sentido bastante más amplio y profundo del tema.

La estrategia de marca es un camino en el que no caben los atajos ni la improvisación, más bien todo lo contrario.

El objetivo de cualquier empresa es lograr ventajas competitivas que perduren en el tiempo y son la marca y su estrategia, la única manera de lograrlo. El camino está trazado y ya lo mencionábamos incluso en otro artículo de este blog: “Con estrategia todo, sin estrategia nada”.

Somos las agencias de servicios creativos, el proveedor con mayor idoneidad al momento de construir el valor capital de marca en las empresas, definir y gestionar los temas de notoriedad, imagen, calidad percibida, lealtad de los consumidores y demás elementos constitutivos del Branding Plan.

Ahora bien, en términos terrenales y sin tecnicismos, disponer de una estrategia de marca es contar con una guía permanente de aproximación a los consumidores, sean cuales sean las cambiantes condicionantes del mercado.Corresponde a la Agencia y a los responsables del marketing, elegir nombre, colores, aromas, formas y estilos, determinando además si se va a operar con una o varias marcas, si es mejor disponer de extensiones o sub marcas respaldadas por la marca madre, o hacerlo con marcas totalmente independientes entre sí, estableciendo el espectro relacional de la cartera y teniendo claro cómo se relacionan unas con otras, para poder explotar sus sinergias.

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